NVIDIA y su posible debilidad alcista

El fabricante de tarjetas gráficas se aleja de máximos históricos. La presión compradora fruto de la buena acogida de sus últimos resultados trimestrales parece haber quedado atrás. El máximo histórico registrado a mediado de noviembre entorno los 340 dólares son ahora la resistencia a batir. Todo repunte que no consiga superar dicha zona debería ser considerado como un mero rebote técnico a la espera de un gran periodo de consolidación lateral.

La perforación, en precios de cierre diario, del soporte situado sobre los 300 dólares zonales ha confirmado una primer síntoma de agotamiento estructural. Cabe destacar que la compañía ha multiplicado por 6 su capitalización bursátil en poco más de 20 meses, espectacular rebote que le ha llevado a cotas difíciles de justificar en términos fundamentales. Los 250 dólares, nivel donde coinciden actualmente su media móvil de 50 sesiones con su directriz alcista de medio plazo, es la referencia a vigilar. Un cierre semanal por debajo de dicha cota muy probablemente desencadenaría un nuevo tramo correctivo a gran escala, escenario que, como mínimo, pondría “punto y seguido” al espectacular impulso alcista desarrollado durante los últimos meses.